La capital del mundo - Ernest Hemingway

DATOS GENERALES

Título: La capital del mundo.

Título original: The capital of the world.

Año de publicación: 1936 fue la primera fecha de publicación de este cuento. 

Año de publicación del libro: Cuarta edición, septiembre 2011.

Edición: De bolsillo.

 

RESEÑA

Este cuento nos narra la historia de la corta vida de un chico llamado Paco, como se llaman muchos chicos en Madrid en ese momento, y su aspiración y fascinación por ser torero. Paco trabaja con sus dos hermanas mayores en una pensión llamada Luarca, en donde se encuentran, en ese momento, hospedados dos sacerdotes, tres matadores, dos picadores y un banderillero. Durante la narración de lo que posteriormente se tornará en una tragedia, nos cuenta un poco del oficio de los toreros en España, de lo importante que es que ellos aparenten "si no properidad, sí al menos respetabilidad, pues en España la dignidad y el decoro se valoran más que el coraje...". También nos cuenta sobre cada uno de los personajes allí hospedados, de la vida de cada una de las personas que trabajan en la Luarca.

Al finalizar un día más de trabajo en la pensión, Paco queda solo con Enrique en la cocina de la pensión hablando sobre el oficio del torero, el tema se da porque Enrique ve a Paco haciendo movimientos de toreros con su delantal (verónicas), a lo que Enrique también le muestra lo que sabe y le cuenta que estuvo participando en algunos eventos relacionados con querer aprender del oficio. Enrique le propone a Paco que "juegue" a estar en una corrida y que Paco así podría perderle un poco el miedo a los toros y a ser toreado y también mostrarle a Enrique, que aunque el no ha participado ni visto toreros de cerca, se ha imaginado la corrida y el enfrentamiento con el toro tantas veces en su imaginación que se siente casi como si lo hubiera hecho tantas veces.

A continuación de esta propuesta, Enrique se arrepiente un poco diciéndole a Paco de que es peligroso y que es mejor no hacerlo, a lo cual Paco insiste. Entonces, Enrique continúa situando dos cuchillos filosos en dos patas de una silla, los amarra con servilletas, y empiezan la corrida. Los dos primeros movimientos Paco los libra bien, pero cuando el falso toro se devuelve, Paco calcula mal la vuelta para enfrentarlo, tan mal que ubica una de sus pisadas más adelante de lo ideal, logrando que el el animal le hundiera uno de sus cuernos en el vientre a Paco.

El cuento finaliza contándonos, como en una película, como la vida de los otros transcurre, mientras que Paco intenta recitar el acto de contricción desangrándose a la vez, Enrique buscando a un doctor que los ayude a retener la vida de Paco y  sus hermanas salen de ver la película de Greta Garbo muy decepcionadas por lo pobre que lucía.

MI OPINIÓN

Este fue el tercer cuento que leí de Ernest Hemingway, y me gustó mucho. El primero fue La breve vida feliz de Francis Macomber, entonces creo que ya estaba un poco suavizada frente a la descripción de la muerte del personaje de una forma tan trágica. En el primero cuento, tanto como en este, siento que los dos murieron tratando de demostrar lo mucho que les gustaba aventurarse con animales salvajes, y por demostrar valentía.

Frente a un momento de introspección que se lee cuando el matador cobarde es rechazado por una de las hermanas mayores de Paco, cuando revive el momento en el que es toreado, siento que muchos podrían sentirse identificados cuando son juzgados por personas nada escrupulosas para emitir sus pensamientos y juicios de valor no requeridos, de lo que hablo es de lo siguiente: "¿y qué sabe una puta como esa de lo que pasaba antes de ser toreado? Y esas que se reían de él, ¿habían pasado por algo parecido? Eran todas unas putas, y ya sabían adónde podían irse."

Para finalizar, puedo decir que este cuento me gustó ya que refleja la vida, la cotidinidad. Y aunque se que esto ya lo había dicho en algunas de las reseñas anteriores, siento que es por eso que he incluído la mayoría de cuentos en este espacio, por que en cierta manera, y aunque estemos distanciados de época, dice algunas certezas.

"Murió, como suele decirse en español, lleno de ilusiones. No le dio tiempo a perder ninguna, ni siquiera, al final, de completar el acto de contricción."

IMAGEN: 

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